viernes, 6 de diciembre de 2013

La experiencia de la quinta planta.

Los sevillanos estas fechas tienen mucho que celebrar, y no me refiero a las fechas navideñas (que también), me refiero a la experiencia gourmet de la quinta planta de El Corte Inglés del Duque. Si me seguís en el blog aunque sea de lejos sabréis que soy fiel cliente del Gourmet Experience de Madrid, especialmente de su buque insignia Hamburguesa Nostra, las que pienso son las mejores hamburguesas de todo el panorama nacional, algunas con matices y aromas jamás vistos en un trozo de carne.

Para mí es un verdadero placer que la experiencia gourmet haya desembarcado en Sevilla, entre otras cosas porque cuando vaya a Madrid no tendré la necesidad de venir con una nevera llena de hamburguesas ya que las puedo disfrutar muy cerca de mi casa.

Tuve además la suerte de ver y fotografiarme con @juanpozuelo en la terraza, un crack que tuvo el detalle de posar tranquilamente pese a las prisas del momento.

Fotos del Gourmet Experience de Madrid las tenéis en los links que os he puesto al principio del post, pero he decidido no subir ninguna -al menos por ahora- para no robaros la sorpresa de ver el espacio que han montado tan tentador para los paladares más exigentes. Bueno, para no dejar mi invitación de esta forma tan sosa voy a subir sólo una foto, la foto que maravilla tanto a sevillanos como a turistas, la foto que por alguna razón jamás nos cansamos de admirar, las maravillosas vistas que son el mejor acompañamiento para una hamburguesa nostra.

Felicidades a Juan Pozuelo y a todo su equipo porque lo están haciendo fenomenal.


lunes, 2 de diciembre de 2013

Arroz chili.

A mí personalmente me gustan las comidas picantes, pero picantes en su justa medida, hay veces que la tolerancia o resistencia al pique parece una cuestión de hombría, bien es cierto que al igual que ocurre con otros alimentos también al paladar hay que 'educarlo' poco a poco para descubrir y disfrutar con matices que bien combinados pueden llegar a ser deliciosos.

Este plato es un buen ejemplo, numeramos los ingredientes y os explico.

· Arroz de grano largo
. Langostinos
. Maíz
. Pimientos chili
. Huevos
. Ajo en polvo, clavo y pimienta
. Aceite y soja

Hervimos arroz en agua con un clavo para aromatizarlo, mientras pelamos unos langostinos crudos y cortamos finamente medio chili.

Calentamos aceite en la sartén y salteamos unos segundos a fuego fuerte los langostinos troceados, añadimos el maíz y seguidamente el chili, movemos para mezclar bien los sabores y ahora es cuando echamos el arroz bien escurrido, espolvoreamos un poco de ajo en polvo y un chorrito de soja, seguimos moviendo a fuego fuerte para mezclarlo todo otros segundos y emplatamos.

En la misma sartén, aprovechando el aceite cargado de aromas hacemos los huevos revueltos, pero por favor, con mimo, tenemos que batir suavemente con la sartén fuera del fuego, hacer finas capas melosas. Colocamos al lado del arroz y añadimos a última hora un variado de pimientas recién molida.



Recomiendo que no sea pimienta negra, sino los los botes con varios tipos de pimientas que nos darán unos matices muy interesantes.

El dulzor del maíz en combinación con el picante os va a sorprender, querréis pescar los langostinos cargados con este sabor que alternado con el huevo... os podéis imaginar.


viernes, 5 de abril de 2013

El oscuro pasado de las salchichas

Sin duda pocos alimentos han causado más controversia que los perritos calientes y las hamburguesas, la ranciamente conocida como 'comida basura'. Hoy en día vincular comida basura a hamburguesas o salchichas ha quedado desfasado, de hecho hay personas y establecimientos que han catapultado dichos alimentos a un nivel gourmet.

Aun así, siendo fieles a la historia, esta mala fama bien la tienen ganada por las barbaridades que se cometían cuando la regulación brillaba por su ausencia y los fabricantes eran poco más que asesinos cegados por llenar sus sucios bolsillos de dólares. Todo el mundo tiene un pasado y vive dios que el pasado de la comida basura es bastante negro.

Obviando el tema de la grandeza de la idea y el cambio que supuso la comida rápida en la sociedad me gustaría centrarme en los actos atroces que los carniceros de la época cometían para aprovechar todos los sobrantes cárnicos que se apilaban como deshechos lejos de toda refrigeración.

No hay nada para agudizar el ingenio como la necesidad, además del egoísmo y los pocos escrúpulos. El vídeo que vamos a ver a continuación es una fiel reproducción de lo que los carniceros del siglo XIX hacían en Nueva York para convertir los despojos putrefactos en comida aparentemente apetecible, nada como un poco de Borax y tinta para convertir un montón de carne podrida en una salchicha de concurso fotográfico.

Asquerosamente genial.

 

miércoles, 13 de marzo de 2013

Jia Xiang Xiao Chi, Madrid

Así disfrutamos pixelinpictures y yo en Jia Xiang Xiao Chi, más conocido como el chino subterráneo de Madrid. Un lugar en el que probar verdaderos platos asiáticos en un entorno auténticamente chino.

domingo, 24 de febrero de 2013

miércoles, 20 de febrero de 2013

Milhojas de patatas y calabacín

Hay cosas que por alguna extraña razón no hacemos o como este caso se hacen pero tarde. Os hablo de gratinar alioli. A mi me encanta la mayonesa, la adoro, sin embargo no soy tan amante del alioli aunque tengo que reconocer que a veces picar medio diente de ajo en un poco de mayonesa puede sacarnos de la rutina.

Eso mismo tenemos que hacer para este plato, lo primero es hacer el alioli a gusto de cada uno, laminamos una patata y un calabacín intentando que ambos tengan el mismo diámetro. Freímos. Vamos haciendo las milhojas entremetiendo un poco de alioli en cada piso y coronamos con más de este.


Calentamos el grill del horno y gratinamos un poco hasta que tome un color tostado, sin quemar mucho.


Ya tenemos listas las milhojas de patatas y calabacín con alioli, perfecto aperitivo cargado de sabor para hacer hambre. Muy rico el alioli gratinado.



martes, 15 de enero de 2013

Cocinando ideas

Cuando por razones varias, de trabajo, compromisos fuera de casa y demás historias no puedo pasarme el fin de semana cocinando en casa como me gustaría, noto al paso de los días la necesidad cada vez más fuerte de meterme en la cocina cuanto antes. Para lo que algunos es un suplicio, para mi es el mejor bálsamo.

Y es en esos momentos, cuando la adicción no te deja tranquilo, cuando empiezo a cocinar en mi mente. Es curioso pero a veces llego a sentir los sabores con tanta nitidez que bien podría estar ocurriendo.

Imagino combinaciones, técnicas, presentaciones, todas pasan por mi cabeza, con tal realismo que a veces me asalta mi propia imagen limpiando la tabla de cortar, para prepara el siguiente ingrediente.

Es mucho más que una liberación temporal, gracias a cocinar en mi cabeza he conseguido elaborar platos que la realidad más tarde ha demostrado la exquisitez de la idea. Cocinar de esta forma te permite jugar con múltiples ingredientes y combinaciones, sólo tienes que tener la habilidad de imaginar los sabores resultantes y cuanto más paladees y memorices los sabores en el mundo real mejor resultado obtendrás cuando los imagines.

No sólo consigues nuevos platos, pensar que cocinas también mejora el workflow, importantísimo en la cocina. Puedes perfeccionar tu flujo de trabajo estando muy lejos de la cocina, algo que todo el mundo debería hacer, ya que a veces estar lejos de los cacharros hace que tu visión sea mucho más objetiva.

No sé si a ti te pasará lo mismo, si es así, supongo que será gratificante saber que en otro lugar del mundo hay un pollo como tú pensando las mismas cosas.

jueves, 3 de enero de 2013

Mesón de Cándido, Segovia -Actualizando impresiones-

Es complicado encontrar un restaurante que nos sorprenda, y cuando lo 'descubrimos' -yo al menos- intento compartirlo con los míos, disfrutarlo, repetir, pero hay algo más complicado que encontrarlo, y es comprobar visita tras visita que cumplen con el nivel al que nos tienen acostumbrados. Ciertamente puede ser cosa de un día, que el cocinero tenga cuarenta de fiebre y haya dejado al ayudante al frente de los fogones o sencillamente no esté muy inspirado, una mala tarde la tiene cualquiera.


El paso del tiempo no siempre es evolución y mejora, lamentablemente muchas veces va ligado a todo lo contrario, y cuando los comentarios se agolpan se confirman las sospechas. Bajo mi punto de vista en esta parte de la curva en declive se encuentra en la actualidad el Mesón de Cándido.

Cándido tiene una fama tan importante que sólo de la inercia podría vivir años y años, y de esto es lo que vive, me gustaría saber cuántos oriundos llenan el estómago con sus platos. Es bien sabido que Cándido ha sido superado por otros restaurantes, pero claro, no gozan de la gran fama que este tiene.

Me sorprende leer estas dos críticas que escribí de mi propio puño y letra, pero claro eran otros tiempos, septiembre de 2007 y mayo de 2008. Ahora, en diciembre de 2012 mis palabras son muy diferentes. Para empezar lo que más me ha impactado es la mediocridad de sus platos principales (obviando el cochinillo), el pollo de corral en pepitoria parece no ser de corral y la pepitoria deja mucho que desear, y la ternera asada con guisantes es muy probablemente el filete de ternera más insípido y triste que he probado jamás, de hecho me recordó a la comida de los hospitales, parca en sabor y diversión, sencillamente comida.


El cochinillo obviamente sigue siendo su plato estrella, pero ha bajado mucho el nivel, carne seca, muy poco jugosa y de tímido sabor. Y lo cobran bien, la relación calidad precio de todos sus platos es desastrosa.

Para decir toda la verdad diré que esta última vez lo único bueno que comimos fueron las setas a la segoviana que pedimos como entrante, un plato de temporada calentito que abre el apetito.


Sólo aconsejaría su visita si nunca habéis ido, el sitio sigue siendo muy acogedor y si tenéis la suerte de conseguir mesa cerca de una ventana las vistas del acueducto mientras se come son muy gratificantes. Si ya conocéis el lugar, os diría que no repitierais bajo ningún concepto, que probarais cualquier otro lugar de Segovia.
 





martes, 27 de noviembre de 2012

Presa ibérica con cuscús

Me encanta este plato, es el claro ejemplo de que con un poco de imaginación podemos hacer combinaciones para salir de la rutina, las patatas fritas, verduras a la plancha o el arroz salteado son perfectos para acompañar a las carnes pero, ¿os apetece cambiar un poco?

El cuscús goza de gran versatilidad, una vez cocido (ver las indicaciones de los tiempos y cantidades de cada fabricante) lo más importante es darle sabor sobre todo con materia grasa, esto es aceite de oliva o mantequilla, yo concretamente para este plato mezclé un chorrito de aceite con dos cucharadas de mantequilla en la sartén.

Picamos en daditos muy pequeños pimiento verde, rojo y cebolla, y lo salteamos a fuego fuerte durante pocos segundos, añadimos el cuscús escurrido que sólo hemos hervido en agua con sal y un poco de colorante alimenticio, salteamos todo junto, añadimos ajo en polvo, eneldo y corregimos de sal.


Hemos necesitado:

· Cuscús
· Colorante alimenticio
· Pimiento rojo
· Pimiento verde
· Cebolla
· Ajo en polvo
· Eneldo
· Sal y aceite de oliva

Sólo nos queda hacer los filetes de presa ibérica en dos gotas de aceite y sal al gusto. El plato tal cual ya está perfecto, pero para dar ese toque personal que mejorará la combinación de sabores yo aconsejo salsear con un poco de mayonesa agridulce, esto es mayonesa bien mezclada con un buen chorrito de vinagre y dos cucharaditas de azúcar, os aseguro que mejorará considerablemente el plato.

Así que ya sabéis, no seré yo quien diga nada malo de las patatas fritas pero si queréis cambiar un día seguro con este plato disfrutaréis un montón. El cuscús es cuestión de hacerlo un par de veces para que vayáis cogiendo vuestro toque personal. Os animo!!



martes, 13 de noviembre de 2012

Lasaña de melocotón y atún con ajoblanco

Este plato es el claro ejemplo de la versatilidad que encontramos en el mundo de la cocina, hay combinaciones de alimentos que en teoría deberían saber a rayos y por alguna extraña razón saben a gloria.

El ajoblanco es un producto con una tolerancia enorme de añadidos. El que hoy traigo es simplemente uno más y por raro que parezca, el melocotón en almíbar combina a la perfección.

En lo que a ajoblanco se refiere he leído muchas recetas que circulan por internet e inclusive en libros de Thermomix y en la mayoría se hablan de 3 dientes de ajo, bueno pues esto quiero dejarlo claro desde ya, echar tres dientes de ajo es una aberración, una atrocidad, a no ser que tengas que hacer un barreño de 15 litros para una cuadrilla de la legión.

Estas medidas que os pongo digamos que son para un ajoblanco suave pero no por ello menos sabroso, así que si no estáis familiarizados con el arte de esta sopa fría os aconsejo que empecéis con estas medidas y poco a poco ir cambiando según vuestros gustos personales.

· 100g de almendras crudas
· 10g de vinagre de jerez (podéis combinarlo con vinagre de manzana)
· 5g de ajo sin germen (aproximadamente medio diente)
· 20g de aceite de oliva virgen
· 85g de pan (no tiene que ser duro, el pan del día también vale)
· 350g de agua
· Una cucharada (tamaño postre) de sal

Añadimos todo en el vaso mezclador y trituramos, yo personalmente añado primero la mitad de agua y cuando ya está todo triturado añado el resto para volver a triturar un poco más, tenemos que batir bien para minimizar el grano de la almendra, grano que dicho sea de paso es agradable en su justa medida.

Para la gelatina trituramos 3 medios de melocotones en almíbar, los de lata, añadiendo un par de dedos de almíbar en el vaso mezclador junto a un poco de agua. Cuando esté líquido lo calentamos un poco para disolver la gelatina, utilizaremos gelatina de cola de pescado que hidrataremos previamente, la proporción son 6 láminas por cada medio litro (ver instrucciones de cada fabricante), así que añadiremos la cantidad proporcional a lo que hayamos obtenido. Tendremos que verter en un recipiente plano una fina capa para obtener después láminas una vez gelatinizado.

El atún que vamos a utilizar para este plato será un atún de lata, pero eso si, vamos a comprar latitas Calvo, ni se os ocurra hacerlo con el veneno de Carrefour o Hacendado, eso no es atún, es algo muy muy malo.

Podemos presentarlo en forma de lasaña con láminas de gelatina rellenas de atún o hacer unos canelones, cualquier combinación servirá.



Ahora es cuando arrojo la dosis de sinceridad que me caracteriza, esto de la gelatin de melocotón está muy bien cuando tienes tiempo y ganas de sorprender a los comensales, pero sinceramente este plato yo lo suelo hacer cortando los melocotones en daditos pequeños y con un molde cilíndrico de metal hago el "pastel" junto al atún, está igual de bueno y terminas el plato en 10 minutos.

Ni que decir tiene que la combinación sublime del ajoblanco es un taco de atún poco hecho o unos dados de pez de espada con un poco de aceite de perejil, esta última opción da miedo de lo buena que está. Pero si queréis una opción rápida y más barata ésta es sin duda un acierto.

miércoles, 31 de octubre de 2012

viernes, 19 de octubre de 2012

Excelencia nivel McDonald's

Quiero compartir con todos ustedes algo que me acaba de pasar. Hoy ha sido uno de esos días insulsos, normalidad absoluta en el trabajo, lluvia en la calle. Jueves. Y qué mejor forma para ir encarando el fin de semana que terminar el día con una pasadita por McAuto.

Imaginar la escena, en casa me van diciendo lo que quiere cada uno, yo apuntando en el móvil para que no se escapara nada, me monto en el coche, llevo todo el día en la oficina delante del ordenador así que disfruto del breve paseo por una ciudad mojada y llena de luces. Me encanta entrar en el McAuto. Hago mi pedido y a los pocos minutos me lo sirven. -¿Está todo?- Si, gracias.

Habíamos pedido, 3 menús BigMac, 1 menú Wrap y un par de socorridas hamburguesas de 1€ para el que pudiera quedarse con hambre. Cuál es mi sorpresa cuando sacando el papeo de las bolsas me doy cuenta que faltan precisamente esas dos hamburguesitas de 1€. Imagínense ese segundo viaje ticket en mano, esta vez no disfrutando tanto del paseo y pensando que se me está enfriando la comida encima de la mesa.

Vuelvo a entrar en McAuto, -¿Qué va a tomar?- Nada, vengo a recoger dos hamburguesas que se os ha olvidado antes, -Ah! Muy bien, pase que ahora mismo se la damos-. Efectivamente que te reciban así apacigua un poco los nervios, pero mi comida sigue enfriándose inexorablemente. Llego a la ventanilla y una señorita (encargada) me pide con una agradable sonrisa el ticket -¿Qué te falta?- Las dos hamburguesas de 1€. Sin dudarlo un segundo (supongo que ellos ya sabían que me faltaban al ver que un par de hamburguesas seguían por sus mostradores sin dueño alguno) me dice "no se preocupe, ahora mismo le servimos el pedido".

Claro, yo agradezco mucho su atención y buen trato, me encanta McDonal's y errar es de humanos, así que con el mismo respeto y agrado le digo "perdona, ¿sabes que mi comida se está enfriando en la mes?", a lo que la señorita me contesta "no no, no se preocupe, le vamos a servir el pedido entero" -¿Cómo?, pero no he traído la comida para que me la cambien- "No se preocupe, por las molestias y para que toda la comida esté caliente le vamos servir el pedido completo".

¿Sabéis esa sensación de pasar de un estado de cabreo a una completa satisfacción en una milésima de segundo?, ocurre muy pocas veces pero vive dios que la he disfrutado como nunca. Me sirve el pedido con todas las patatas, todos los refrescos y esta vez todas las hamburguesas y le digo "esto se llama fidelizar, verdad?", asienta con la cabeza y vuelve a regalarme la misma sonrisa -disfrute de la cena y perdona por las molestias-.

Por supuesto que perdono las molestias, si hubierais visto las caras de todos al verme entrar con todas las bolsas llenas de comida. Gracias a ustedes por ser como sois McDonald's. I'm lovin' it.


lunes, 24 de septiembre de 2012

Restaurante Taifas. Hotel Alfonso XIII. Sevilla.

Imagínense que tenéis una reunión familiar, la típica reunión familiar alrededor de una mesa, y que gracias a @abcdesevilla y sus ofertas de Oferplan la tarea de decidir sitio para comer se disipa con una sugerencia en principio atractiva. Bonos al 50% de menús con una bebida, entrada, principal y postre. El 50% es lo de menos sinceramente, lo atractivo es que la oferta la luce nada más y nada menos que el Restaurante Taifas del Hotel Alfonso XIII. No hablamos sólo de uno de los mejores hoteles de España, hablamos de un referente europeo de cinco estrellas sinónimo de lujo y buen gusto. En Sevilla.

Hecho. Reserva confirmada. Acierto seguro, pensé yo, al ser uno de los restaurantes del mismo hotel Alfonso XIII. Esto es apostar a caballo ganador. Nada más lejos de la realidad.

Para empezar cuando se hace una reserva a un restaurante, uno espera eso mismo, comer en un restaurante, no en un bar de piscina con camareros en pantalón corto. Las mesas de un restaurante son cómodas, amplias, no pequeñas tablas redondas disfrazadas con mantel.

El problema no es que comas con el único paisaje de una pandilla de strudel-comesalchichas tumbados al sol cual colonia de dragones de Komodo, el problema es que no te lo avisan. La reserva se hizo a un restaurante, no se hizo a un snack bar que es realmente lo que es, repito un SNACK BAR.

Mi padre, aun con los bonos pagados, no lo dudó y su único instinto fue levantarse e irse a un restaurante de verdad, uno de los muchos que hay en la ciudad de Sevilla, uno de esos donde disfrutas tanto de la comida como del entorno, pero mis hermanos y yo conseguimos apaciguar sus ánimos y le convencimos ya que aunque el medio fuese hostil, la comida podía ser una experiencia. Efectivamente. Experiencia de mal gusto.

Como somos varios pudimos pedir de todos los platos que el menú permitía. A continuación una breve pero sincera opinión:

Ensalada griega. Simple picada de pimientos con toscos trozos de queso, acompañando salsa de yogur insulsa.


Humus. Este plato se lleva la palma, una especie de 'tapajuntas' de garbanzos con adivinad qué, otra vez la insulsa salsa de yogur y las mismas verduras crudas.


Rollitos rellenos. Sosa carne picada y atún de lata envuelto en pasta filo, frito.


Carne. Mediocre. Las verduras de guarnición más simples imposible.


 Rollitos de lenguado. Posiblemente el mejor plato de no ser porque algunas almejas estaban malas. Las tuve que escupir.


Postres. Las bolas de helado sin novedad. Las brochetas de frutas parecían compradas en Mercadona, el chocolate horrible. Sin embargo el postre de mango estuvo muy bueno y el timarisú de sobresaliente, realmente bueno. Lo único.


Tras la pregunta del camarero nuestra respuesta no pude ser otra, "no, no ha estado bien, regular, regular tirando a malo". Curiosamente en ese mismo momento entraba otro camarero de la zona de piscina y cometió el error de hablar demasiado alto, estaba dando las quejas de otro cliente, sus palabras textuales fueron "dice que esta pasta es una mierda para ser de un hotel de cinco estrellas".

Mientras los fumadores salieron fuera mis hermanos y yo intentamos calmar la ira de mi padre entre otras cosas multiplicada por hacernos caso y no haberse levantado cuando quiso. Justo en ese momento llegó un hombre vestido de chaqueta que se dirigió a nosotros, "hola, buenas tardes, soy el maître y quería preguntarles qué os ha parecido todo", le recitamos todas nuestras quejas, desde que veníamos a un restaurante no a un snack bar, hasta que pasaron más de 20 minutos entre las entradas y el plato principal no habiendo casi nadie en el bar, pasando por los camareros vestidos en plan piscina y la ridiculez de las mesas. El hombre se disculpó, nos dio toda la razón y quería ofrecernos una copa de champagne para de alguna forma endulzar el mal trago, copa de champagne que rechazamos pero él insistió al decirnos que ya las tenían preparadas.

Ahora viene lo surrealista, cuando nos dirigíamos a tomarnos un café en la calle Sierpes, mandamos un par de tweets para dejar constancia a nuestros seguidores del mal trago pasado, cosas como las que puso @pixelinpictures no sé bien cómo pero llegaron a la velocidad del rayo a las entrañas del hotel Alfonso XIII, en lo que suena el teléfono de mi padre, tras un rato de conversación nos mira y pregunta, "oye, ¿ustedes habéis puesto algo en internet sobre la comida? -Si claro, hemos puesto que ha sido un orejazo, un camelo-" Mi padre confirma al maître la existencias de nuestras quejas tuiteras a la par que las secunda. Él buen hombre decía que creía que el asunto "había quedado zanjado con la botella de champagne" y nosotros le dijimos que fue algo ridículo para la categoría del lugar.

Es como si te llama la directiva del Real Madrid y te pide explicaciones por tuitear algo malo del último partido, es como si te llama el representante de Sabina porque has tuiteado que sus conciertos son una mierda. Así es amigos, nos llamaron de la directiva del snack bar del Alfonso XIII para confirmar si habíamos tuiteado, increible a la par que lamentable.

Pues desde aquí lo digo bien clarito, un suspenso para ABC de Sevilla que lo patrocina, un suspenso a Oferplan que lo oferta y un muy deficiente para la gestión que el hotel Alfonso XIII hace del mal llamado restaurante Taifas. Por favor, snack bar, chiringuito lounge, chill-out pool o cualquiera de esas gilipolleces antes de restaurante, que estamos en Sevilla, el mejor lugar para comer del mundo.

Triste imagen se llevarán los alemanes, ingleses y demás turistas (y autóctonos como yo) que caigan en la trampa de la palabrería de cinco estrellas. Si me permitís un consejo, ir a comer a cualquier otro sitio de Sevilla, a cualquier, saldréis más satisfechos.

martes, 4 de septiembre de 2012

Guisos de carne belgas

Cuando viajas ya vas preparado para comer los tópicos de cada sitio, de alguna forma te preparas mentalmente, vas con el deseo de probar algo determinado. La gran sorpresa ocurre cuando descubres en el destino que no todo son tópicos y encuentras una carta llena de sorpresas con una pinta exquisita.


Esto es lo que me pasó en Brujas con los guisos y filetes de carne, hechos en su punto, bien condimentados y mejor acompañados.


La carbonade flamande es un guiso típico de la zona donde la carne se funde con una salsa a base de cebolla y cerveza de un sabor y melosidad apasionante, pidan pan de sobra.


Para finalizar la saga belga os dejo un vídeo para que disfrutéis del espíritu medieval, si tenéis alguna pregunta no dudéis en poneros en contacto conmigo. Brujas, un viaje que recomiendo.


sábado, 1 de septiembre de 2012

Patatas fritas

Es curioso lo de las patatas fritas en Bélgica, y digo curioso porque la patata fue un alimento que llegó del nuevo mundo gracias a los españoles, y uno de los primeros lugares del mundo donde se experimentó con la patata como alimento fue en Sevilla, de ahí se fue expandiendo por toda Europa. Y digo yo que de Sevilla a Bélgica en algún punto del camino a algún fulano seguro se le ocurriría echar unas patatas en el aceite para acompañar a los hasta entonces solitarios huevos fritos. Pero bueno, para ellos queda el invento.

Es chocante también, para el que no conoce la gastronomía europea, contarle que uno de los platos estandarte de Bélgica son la patatas fritas, y es que claro, uno piensa en platos como la paella española, el foie grass francés, el gouda holandés, la pasta italiana, el bacalao portugués, el té con pastas inglés, todos son tópicos que damos por asumidos y son obligados debido a sus raíces, ¿pero la papa frita de toda la vida?, hasta la hamburguesa americana tiene más historia.

Independientemente de quién frió la primera patata, no nos tiene que caber la menor duda que las patatas fritas en Bélgica (en mi caso concretamente en Brujas) están muy buenas, y las podemos acompañar con una variedad de salsas muy interesantes como la universal mayonesa, ketchup con curry, salsa andaluza...



viernes, 31 de agosto de 2012

Chocolate belga

Es hora de hablar del que probablemente sea el producto estrella de toda Bélgica, el estandarte que con orgullo lucen en escaparates que bien algunos se podrían confundir con joyerías, hablamos del chocolate, ese producto tan deseado como prohibido que endulza nuestras vidas.



Es curioso ver cómo hordas de turistas procesionan en busca de bombones y demás derivados 'chocolatosos', las pastelerías pueden encontrarse por todas las zonas de la ciudad, siempre hay algunas que sobresalen como The Chocolate Line, De Proeverie o Verheecke, donde tuve la ocasión de comprar los míos.



Particularmente no soy una persona muy golosa, siempre me he decantado por lo salado, pero cuando se derrite en el paladar el dulce e intenso chocolate belga no tengo más remedio que claudicar y disfrutar como un niño.

lunes, 20 de agosto de 2012

Mejillones con patatas fritas de Brujas (Bélgica)

Como si de un año nuevo se tratara la vuelta de vacaciones viene cargada de nuevos propósitos aderezados con buenas dosis de depresión, y como no podía ser de otra manera entre las buenas intenciones encontramos la eterna e incombustible dieta. Pero dejémonos de minucias y centrémonos en la causa de dicho aumento de peso, gocemos con el recuerdo de lo comido y volvamos a paladear mentalmente los sabores que nos han hecho feliz.

Este año he tenido ocasión de disfrutar de variopintos rincones tanto dentro como fuera de nuestro país, me he dejado caer (otra vez) por Candela Bar en Madrid, donde he disfrutado de sus nuevas creaciones, Barbiana en Sanlucar de Barrameda, las mejores papas aliñás del mundo, he saboreado buen jamón ibérico en plena plaza de Trujillo, un puebecito de Cáceres y he coronado con la gastronomía más típica de Bélgica en los rincones con más encanto de Brujas.


De Brujas se pueden decir muchas cosas y todas ellas preciosas, encontraréis mucha información en internet sobre el lugar, yo simplemente me limitaré a comentaros algunos detalles que os podrán ser de ayuda. Lo primero que me gustaría deciros es que por mucho verano que sea en Brujas hace un frío de la leche, efectivamente cuando sale el sol calienta, pero es cuestión de segundos que se esconda tras un espeso manto de nubes y la lluvia empiece a caer. Así que mi consejo es abrigo.


Otra de las cosas que me gustaría comentar es el tópico que siempre va ligado a Brujas, inclusive fortalecido desde las agencias de viajes, me refiero a la maldita frase "Brujas se ve en un día", decir o pensar que una ciudad con el encanto, patrimonio, arquitectura y noches que tiene Brujas se puede ver en un día es de lo más insultante y sólo puede salir de la boca de un ignorante.


Hay un contraste muy grande entre la noche y el día en Brujas, a pleno sol las calles están llenas de turistas en busca de fotos y chocolate que sólo están en la ciudad de excursión para pasar el día, al atardecer, cuando los autobuses comienzan a vaciar la ciudad, Brujas se transforma en una ciudad totalmente distinta, calles completamente desérticas, luces reflejadas en calles vestidas de adoquines, canales que reflejan la edad media que parece haber permanecido inmóvil a lo largo de los siglos. Pasear una noche por la tranquila y solitaria ciudad de Brujas es un verdadero placer que sólo los que hemos pernoctado hemos disfrutado.


Hay una serie de platos que son obligatorios probar pero no podíamos comenzar por otro que este emblemático y famosa combinación de mejillones y patatas fritas. Las patatas fritas son famosas en Bélgica ya que ellos se atribuyen el invento y dicen ser los creadores, que no lo franceses. Ellos hacen una primera fritada a fuego lento donde se cocinan de forma homogénea y una segunda fritada esta vez más fuerte donde se consigue una textura crujiente en su exterior. Os seré completamente sincero, las patatas están buenas, pero no mejor que las que fríen nuestras abuelas, ni mucho menos.


Los mejillones si me sorprendieron, las cazuelas suelen ser de algo más de un kilo y hay varias versiones, yo tuve la ocasión de probar los mejillones con ajo (viene también con cebollita y apio) y mejillones con nata y vino blanco. Todos buenísimos, pero los mejillones con ajo fueron los mejores, el caldito que queda en la cazuela es una sopa verdaderamente exquisita, un poco de pan y cerveza negra serán los mejores acompañantes.


Continuaremos con más delicias belgas.

miércoles, 6 de junio de 2012

A Juan Roig, presidente de Mercadona

Según Juan Roig, presidente de Mercadona, "si no cambiamos todos los españoles, nos van a intervenir". Bien señor Roig, ya que usted se dirige a mi, como español que soy, permítame que le responda:

Es bien cierto que muchos españoles han vivido por encima de sus posibilidades, sobre todo políticos y administradores públicos que han dilapidado el dinero de todos los contribuyentes. Le diré otra cosa, yo no.

Usted con la gran fortuna que ha amasado y el monstruo de empresa que ha creado tendrá la inteligencia necesaria para atisbar que desde su posición se podrá hacer muchísimo más que desde la de los pobres mortales que supuestamente tenemos la culpa de todo. Yo me tomaré la libertad al igual que usted para darle un consejo en beneficio de toda la economía nacional, en beneficio de miles y miles de familias españolas, y el consejo es bien sencillo:

Compre comida española, véndala como Hacendado o como le dé la real gana, pero compre materia prima española. No compre el aceite en Marruecos y lo envase en Jaén simplemente para poner en la etiqueta "envasado en Jaén" y nos haga creer que es aceite español, no señor Roig, eso es ruin, en Mercadona se compra aceite moro y usted lo vende en España, el país con mejor aceite del mundo, lo mismo con los contenedores de pescado congelado o las toneladas de verduras extranjeras, ya me gustaría verle con mis propios ojos comerse un aguacate de su cadena de supermercados, ya me gustaría verle comer una lata de atún de su marca blanca, es asqueroso.

Ahora reconozco que me gustaría haber comprado habitualmente en Mercadona para poder decirle "señor Roig, acaba de perder un cliente", pero resulta que el que le escribe no compra en Mercadona porque le parece un insulto a la cultura culinaria de este país, todo lo que ha montado se sostiene con el engaño de la marca blanca y la comida basura de dudoso origen. Simplemente le diré que seguiré sin comprar en Mercadona, ahora con otra razón más.

viernes, 18 de mayo de 2012

Candela Bar, Villaviciosa de Odón (Madrid)

No quería dejar pasar esta ocasión sin hablaros de uno de los sitios de peregrinación obligada (al menos para mi) cuando se va a Madrid. Este lugar no está en Madrid capital si no que lo podemos encontrar en un pueblo (cercano a Alcorcón y Móstoles) llamado Villaviciosa de Odón, a unos 18 kilómetros de la capital aproximadamente.

Candela Bar, para mi es asombroso el tipo de cocina creativa que podemos encontrar en este rincón, buena cuenta de ello podrían dar @pixelinpictures y @medeleito, twitteros (entre otras personas) con los que tuve la gran suerte de compartir este maravilloso momento. La cara de todos los comensales era un poema cada vez que probábamos los platos, cada vez que descubríamos matices en las salsas, cada vez que nos sorprendía una combinación y cada vez que se iban superando en presentación.

Espero que si tenéis la oportunidad de visitar este lugar no dudéis en hacerlo, palabra de twittero.