Al igual que el solomillo al whisky, los flamenquines parece que son otro de esos platos que se han encasillado en "sólo bares" o en su defecto podemos encontrarlos en la versión congelada para supermercados.
Normalmente lo pido muy poco, porque las veces que lo he hecho han llevado un aliño que no me ha gustado o el filete ha estado demasiado duro o correoso. Así que el pasado fin de semana me puse manos a la obra y decidí "diseñar" un flamenquín que careciera de los contras que tanto me molestan.
Sólo dos cambios, importantes eso si, eliminar el fuerte aliño y cambiarlo por otro relleno y hacer el flamenquín en vez de con un filete con una loncha de jamón york.
Es importante secar bien la loncha de jamón york para que se adhiera el rebozado y quede compacto, rellenarlo, liarlo y rebozar con huevo batido y pan rayado.
Yo he utilizado varios tipos de relleno, las posibilidades son infinitas, os doy un par de ideas:
· Una locha de bacon y un tranchete de queso
· Una loncha de bacon y algunas pasas
· Paté (el mismo de las tostadas) con o sin tranchetes
Yo los he acompañado con salsa de tomate y una reducción de balsámico. Sinceramente, mucho mejor hechos en casa.

2 comentarios:
Joder, QUÉ PINTACA!!!!!!
A ver cuándo me preparas uno... yo lo que te puedo ofrecer es un buen flamenquín de cuello vuelto. Muy rico, eso sí.
Me da a mi que el flamenquín que me ofreces lleva un relleno algo distinto a los que yo he utilizado. Sería un nuevo avance, cocina molecular... viva!!
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